Etiquetas

, , , ,

El Instituto Queretano de la Cultura y las Artes,
a través del Museo de Arte de Querétaro,
en colaboración con Aldama Fine Art
tienen el honor de invitar a usted
a la inauguración de la exposición

EVOCACIONES
2016
Cinco pintoras mexicanas contemporáneas

CARMEN CHAMI · SANDRA DEL PILAR · TALÍA YAÑEZ · PAULINA JAIMES ·LILIANA ANG

 

 

 

Aproximaciones al continente del cuerpo. Cinco pintoras mexicanas

Por Sofía Neri Fajardo

En el ámbito del arte, una característica como la similitud es en ocasiones vituperada, por atribuírsele la sospecha y el descrédito de inducir a la utilización de la copia como recurso metodológico sostenido, y no como gestación para el aprendizaje y desarrollo de la creatividad. No obstante, la trascendencia que cualquier obra pueda poseer provendrá de la factura profesional, misma que radica en los pertrechos técnicos, conceptuales e imaginativos con los que cuente el artista, y no de si se reprodujo como mera transcripción o como referencia. En la presente selección denominada Evocaciones, Aldama Fine Art reúne el trabajo de cinco artistas nacidas en México, con particularidades que las unen a través del hilo conductor de sus semejanzas: es justo en la confrontación de las mismas que se ejemplifica la interpretación que cada una de ellas otorga al uso del cuerpo humano como fundamento significante para sus propuestas.

Cada una de las autoras, cuyas edades fluctúan entre los 30 y los 40 años, posee formación profesional de artista visual. Entre las técnicas que utilizan se pueden mencionar el encausto, el acrílico y el óleo, aplicados a bastidores de lienzo de gran formato, aunque hay algunos cuadros de dimensiones menores. Acerca de los contenidos, es notoria la evidente fascinación por la expresividad del cuerpo humano y las facciones del rostro; todas ellas se apoyan en la tradición artística de cualidades realistas, rozando en distintos grados elementos barrocos, neoclásicos, hiperrealistas y de índole cinemático y fotográfico, tanto en el terreno compositivo como en el temático. En las veinticinco obras presentadas, existe un atisbo desde y para la mujer como territorio generador e inspirador de sus inquietudes, a partir de su condición de género y sus correlaciones con el entorno, aunque también hay presencia masculina, en este caso referencial o periférica. Son éstos varios de los puntos de coincidencia dentro de la presente selección.
Una gama de aspectos sobre la condición femenina son interpretados desde la observación del cuerpo y su consecuente adaptación a los propósitos de cada artista, que interpelan al espectador mediante el autorretrato como alegoría (Carmen Chami, 1974), o la convivencia presencial que retrata el costumbrismo contemporáneo de espontaneidad realista (Talía Yáñez, 1980), desde el testimonio metafórico de sufrimientos y emociones internos o externos (Paulina Jaimes, 1986, y Sandra del Pilar, 1973) y del estudio anatómico per se (Liliana Ang, 1983).
Carmen Chami. El autorretrato como alegoría
Las cualidades de la pintura de Chami revelan el detallado estudio de las técnicas que la artista posee; desde la riqueza cromática y de texturas que imprime en sus formatos, además del logrado perfil anatómico de los sujetos retratados, se denota la escrupulosa formación teórica y práctica que es capaz de alcanzar y que define, tanto en forma como en contenido, la “cocina” —el procedimiento cuidadoso que se regodea en su propia creación—, elemento que le garantiza la perdurabilidad matérica y anecdótica: Chami es restauradora además de artista. Pintura de narrativas, parte de sus propios intereses teóricos y vivenciales; las seis imágenes aquí mostradas son autorretratos; ¿qué mejor modelo para la introspección que el propio yo transferido al lienzo? Dispuesta como símbolo, la artista se sirve de sí misma para hacer patente su postura, física e ideológica, ante la realidad, sin concesión en la representación de las carnaciones multitonales o en la expresividad de las fisonomías y cuerpos, que no buscan idealización alguna.

En Gertrudis Bocanegra como pretexto y Leona Vicario como pretexto, ambas de 2010, rescata el carácter de personajes históricos conocidos por su valentía, conciencia social y capacidad de regeneración emocional. Las escenas alegóricas en estas piezas muestran a la pintora transfigurada en las heroínas, haciendo espejo de sus propias tribulaciones, desde la catarsis: en la primera, la mujer sentada detrás de su trinchera-máquina de coser sostiene unas tijeras a punto de cortar los retazos de caras de personas que aparecen y desaparecen, en alternancia con vacíos púrpuras; es la cobija de presencias que a lo largo de la vida nos deja en el desamparo o nos protege. Obras introspectivas que no obstante desafían al espectador con la fija mirada de la autora. La composición triangular de resabios renacentistas se mezcla con el tenebrismo de una iluminación que les concede el dramatismo histórico y existencial requerido.
Reflection I (2012) es un contrapicado en el que ella se reconoce en su condición de pintora y de la misma manera se da a conocer, parafraseando una obra del artista inglés Lucian Freud (1922-2011), según relata ella misma. Otra de sus obras, Reflection II (2012), incorpora el encuadre picado que permite ver a la pintora sentada en flor de loto, rostro hacia arriba, con las manos entrelazadas recargadas en su boca y sosteniendo un pincel. La postura parecería sugerir el primer impulso de movimiento para un harakiri, para suicidar el yo sin propósitos y dar paso a la génesis de la idea creativa. Podemos observar la meticulosidad puesta en la piel del semblante y cuerpo, en el cabello, en el pincel, y la pincelada más expresionista del vestido rojo y del fondo ocre. En otra de sus piezas, El baño (2011), aparece ella, pero esta vez acompañada de la escultora Alejandra Zermeño (1978), en una puesta en escena que hace referencia a una famosa obra del siglo XVI.

Sandra del Pilar. Escenarios de melancolía
Los intereses teóricos de la artista Sandra del Pilar la acercan a la exploración del arte conceptual, ya que si bien el grueso de su obra se vale del recurso pictórico bidimensional, sus obras se retroalimentan de nociones complementarias, de investigaciones referenciales de carácter tanto intelectual como performático, que la ayudan a gestar sus iconografías, relacionadas con su postura ante las tensiones del ámbito sociopolítico e histórico, y sobre sus cavilaciones sobre la violencia en general, con énfasis en aquella sufrida por la mujer.

No obstante, la mayoría de las piezas de esta selección, las cuales pertenecen a su producción más reciente, abordan un punto de vista más íntimo, al apuntar sus observaciones desde personajes femeninos ensimismados y melancólicos, que parecen reflexionar sobre la indiferencia, insertos en un espacio como ámbito de soledad, denotado por medio de la paleta neutra, luminosa y fría que envuelve a las mujeres; el soporte también ayuda a intensificar estados mentales previos al compás de espera de la melancolía: la manta y la tela sintética; lienzos cuyas texturas enfatizan sensaciones de sordo desasosiego, como en la obra de formato pequeño El saco chino (2015) o en Algo me hace falta I (2014), en la que una cara, formada por una bolsa oval de manta cuyo volumen es dado por el relleno —una especie de cojín— muestra un semblante sin cuerpo que resalta tal vez un gesto de fría zozobra existencial, emergido de una superficie blanca.

En las obras Desdoblamiento del sueño y Máscara, ambas de 2015, las protagonistas, de espaldas y al centro de la composición, son duplicadas a través de la superposición de siluetas, en un movimiento aparente de simultaneidad; la primera logra el ambiente onírico de irrealidad; la segunda, es un memento mori, donde una mujer de cola de caballo y facciones subrayadas por tres manchas que evocan una calavera, hace un giro virtual a la izquierda. Al fondo se vislumbra un crucifijo. Sus obras son meditaciones visuales de estados melancólicos.

Talía Yáñez. Costumbrismo contemporáneo
Testimonios gozosos de las maneras de convivencia de hoy, los óleos de Yáñez manifiestan, con una depurada técnica de evidentes cualidades pictóricas, escenas cotidianas de esparcimiento, protagonizadas por personajes jóvenes que se regocijan en el ocio. Anatomías realistas, perfiladas con rasgos que electrizan los dinámicos cuerpos, siempre en movimiento, insertados y a veces integrados al claroscuro de fondo determinados por trazos que recuerdan el contorno de un plumaje, son mero pretexto denotativo; habitan dentro de espacios arquitectónicos íntimos que funcionan como referencia, construidos con base en contundentes pinceladas verticales y horizontales, que de vez en vez añaden un detalle significativo y preciosista que funciona aisladamente para subrayar códigos del uso y la costumbre del hoy de los intérpretes: un interruptor de luz, un picaporte, el monitor de una computadora, una bolsa de plástico. La camaradería y el coqueteo al servicio de una práctica artística virtuosa se muestran en esta serie de Yáñez; en la pieza Chato (2014), un hombre de vestimenta informal da la bienvenida a lo que en apariencia es una solitaria celebración, mostrando con orgullo su atributo lúdico, una cerveza; en Jonás y Chava (2014), dos amigos escenifican el reto implicado en el rito de probar un chile chipotle. Por otro lado, la obra Gris (2014) sitúa al espectador en un punto de vista de ángulo bajo, mostrando la escena de dos camaradas en una estancia, en actitud relajada, con vaso en mano; el del primer plano parece bailar. En la esquina inferior izquierda asoma un fragmento de pantalla de computadora abierta en la página de YouTube, detalle que sugiere una de las maneras contemporáneas de escuchar música en una fiesta. Por último, hay un par de obras que, pese a su semejanza recíproca, no son parte de una serie: 8 (2014) y 8 cm (2015); la primera alude a una pareja de jóvenes —hombre y mujer— que bailan en una habitación. El rostro sonriente del muchacho sufre una transformación óptico-pictórica, que le deforma la expresión en un trazo en forma de ocho que, si bien fue una intervención puramente formal por parte de la artista, podría interpretarse como el blindaje que la sensación de felicidad y enamoramiento tienen ante otros estados emocionales: incluso torcida, la cara denota el goce. En casi todas, la luz cenital ilumina teatralmente las escenas, dotándolas de un ambiente de intimidad.

Paulina Jaimes. Enfatizar desde la transparencia
Las exploraciones anatómicas de Paulina Jaimes no buscan la hiperrealidad; las obras aquí seleccionadas mantienen cualidades táctiles y visuales que subrayan su materialidad de pintura con los trazos densos del óleo. Todas las figuras retratadas son mujeres, cubiertas con una capa plástica interpuesta entre ellas y el espectador, a excepción de una de las obras, Cuerpo y espacio II (2013), único encausto exhibido de la artista, que ilustra en formato pequeño a una muchacha desnuda, constreñida por cintas rojas y escurrimientos de pintura azul, tal vez metáfora de venas y arterias externas. En el resto de sus obras, las texturas translúcidas que utiliza son protecciones aparentes, capas que encapsulan al resguardar los cuerpos y los rostros en un ambiente casi amniótico que transparenta gestualidades manifiestas de estados oníricos, como en Sin título (2012), donde una joven desnuda y con las piernas flexionadas yace con los ojos cerrados; o la mujer que madura en el letargo existencial de Diseminación familiar I (2014), o en Esther (2012), que muestra a una señora vestida sólo con un sostén blanco, desperezándose en la iluminación que la baña desde la derecha de la escena. El desasosiego de la conciencia, como se observa en El velo (2012), toma forma a través de una mirada de sutil petición acompañada de la mueca de una boca entreabierta. La mano parece abocinar un llamado de auxilio.

La paradoja de la transparencia aparece en ese elemento convertido en un personaje más de los óleos de Jaimes: el plástico, que tapa y descubre de manera simultánea, a la manera de un sudario de la era post industrial. Sus pliegues cuasi geométricos configuran a estas mujeres, recalcando estados psíquicos y sensaciones, con la textura visual lograda que atrae la mirada a través de sus poliméricas angulaciones.

Liliana Ang. Instantes de autoconciencia
Las reflexiones en torno a lo femenino desde lo corporal han sido las búsquedas de la artista visual Liliana Ang a lo largo de su carrera. La observación de los rasgos elementales en la serie de cinco torsos numerados —5, 6, 9, 10 y 17— presentes en esta muestra, todos de 2008, marcan el comienzo de su interés por la mirada externa sobre el cuerpo de la mujer, inquietud que desembocaría un año más tarde en su proyecto de investigación visual con la serie denominada La persistencia de la imagen femenina. Sus piezas son estudios anatómicos de mujeres cuyas características pictóricas las ilustran sobre fondos monocromos en los que jóvenes en poses de pie o recargadas dejan ver torsos que adoptan posturas de tres cuartos o bien de espaldas; por el tratamiento esfumado de sus bordes tienen el aspecto de esbozos difuminados, cuyo efecto remite a atmósferas de ensoñación, con mujeres que no parecen sentirse observadas, sino más bien inmersas en el regocijo de la autoconciencia, característica que se sugiere con unos cuantos trazos que modelan las caras; la calidad evanescente en lo corpóreo de sus formas también deja sentir la naturaleza efímera de la condición humana y el valor de captura que emula el acto fotográfico de congelar un segundo, un pensamiento desde lo visual sobre la construcción de lo femenino. Al ser la obra de la presente serie de Ang parte de sus inicios como artista visual, su valor referencial nos ayuda a entender el desarrollo posterior de la actividad que la mantiene en la escena joven de la pintura contemporánea.

 

Jueves 10 de marzo de 2016

Permanencia: 10 de mayo de 2016

Recepción: 20:00 hrs

Museo de Arte de Querétaro
Allende 14 sur,
Centro Histórico,
Querétaro, Qro.
CP 760000

www.museodeartequeretaro.com

www.culturaqueretaro.gob.mx

MAQRO también a través de facebook, blog y twitter:

www.facebook.com/museodeartedequeretaro

twitter.com/#!/MuseoDeArteQRO

blogmaqro.wordpress.com/

¡Los esperamos!

Anuncios